Procapacidades

¿Dónde están los obstáculos? 28/02/2010

Como bien afirma Jorge Bucay, uno de los terapuetas más reconocidos a nivel internacional, “los cuentos sirven para dormir a los niños y para despertar a los adultos”. Por ello quiero compartir este cuento llamado Obstáculos ya que puede servir para reflexionar sobre la propia práctica profesional respecto a la atención a las personas con necesidades diversas.

Voy paseando por un sendero. Dejo que mis pies me lleven.

Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras.

En el horizonte se recorta la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien.

Siento que la ciudad me atrae.

Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo.

Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esa ciudad.

Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo que aspiro, lo que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mauor de mis éxitos. Me imagino que todo eso está en esa ciudad.

Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella.

Al poco de empezar a andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no importa. Sigo.

Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja impide mi paso. Temo…Dudo. Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras, decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto… Consigo pasarla.

Me repongo y sigo caminando. Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también a salto.

Corro haci la ciudad: el camino parece despejado.

Me sorprende un abismo que detiene mi camino. Me detengo. Es imposible saltarlo. Veo que a un lado hay maderas, calvos y herramientas. Me doy cuenta de que están allí para construir un puente.

Nunca he sido hábil con mis manos… pienso en renunciar. Miro la meta que deseo… y resisto. Empiezo a construir el puente.

Pasan horas, días, meses. El puente está hecho. Emocionado, lo cruzo y al llegar al otro lado… descubro el muro. Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños.

Me siento abatido. Busco la manera de esquivarlo. No hay forma. Debo escalarlo. La ciudad está tan cerca… No dejaré que el muro impida mi paso. Me propongo a trepar. Descanso unos minutos y tomo aire.

De pronto veo, a un lado del camino, a un niño que me mira com si me conociera. Me sonríe con complicidad. Me recuerda a mí mismo cuando era niño. Quizá por eso me atrevo a expresar en voz alta mi queja.

– ¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?

El niño se encoge de hombros y me contesta

– ¿Por qué me lo preguntas a mí? Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras. Los obstáculos los trajiste tú.

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One Response to “¿Dónde están los obstáculos?”

  1. ted Says:

    … entiendo que los obstáculos somos nosotros mismos porque no sabemos encontrar a veces las salidas a los problemas … pero para eso nos formamos para poder abrir caminos y construir andamios para poder llegar a lo deseado.
    Muy bonito, suelo escucharlo a veces por la radio.
    Saludos
    jc


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