Procapacidades

El caso de Birger Sellin 08/02/2010

“El hombre necesita dialogar. Para hablar nos hace falta un interlocutor, alguien que nos comprenda (…). Para crecer gay que poder hablar, de otro modo la existencia se hace imposible (…), la vida resulta gris, aborrecible”. (Ricardo Yepes y Javier Aranguren. Fundamentos de Antropología.)

Birger Sellin es un chico que nació en Berlín en1973. A los dos años su desarrollo era completamente normal pero a esa edad hizo un cambio completo y se aisló totalmente, dejando de interactuar con personas y dejando de hablar. Cuando tenía cuatro años sus padres le llevaron a un nuevo examen médico y psicológico: diagnosticaron autismo.

Durante su infancia acudió a centros educativos especializados en atención a niños/as con autismo y fue progresando. Aprendió a leer a los cinco años y adquirió los hábitos básicos para ser más o menos autónomo en las actividades de vida diaria. Pero seguía sin hablar, sin ser posible ningún tipo de comunicación con él. El impacto familiar de este hecho era muy grave pues condicionaba profundamente la vida familiar, llengado a alcanzar importantes niveles de aislamiento social. Pero esta situación iba a cambiar radicalmente en la década de los 90.

Al cumplir los dieciocho años se aseguró que Birger era un enfermo mental incurable. Sin embargo, a principios de 1990 los padres se enteraron de las aportaciones de la comunicación facilitada. Este procedimiento, altamente cuestionado, parte de la premisa de que las personas con graves problemas de comunicación (como son las personas con autismo) poseen facultades intelectuales pero están bloqueadas y no pueden expresarse verbalmente. Por ello una persona de confianza se sienta con la persona que tiene dificultades delante de un ordenador y le sostiene la mano o antebrazo para facilitarle que pueda comenzar a escribir. La finalidad es conseguir que la persona bloqueada pueda adquirir la confianza suficiente para no necesitar de ese apoyo externo.

En el caso de Birger Sellin funcionó y empezó a comunicarse a través de los escritos realizados por ordenador. La familia, que había perdido toda esperanza, empezó a conocer a su propio hijo y hermano descubriendo que había sido consciente de todo lo sucedido en torno a él durante su vida.

Este caso, aunque puede resultar anecdótico, refleja claramente el impacto que puede tener la convivencia con una persona con la que no te puedes comunicar y, por tanto, con la que no puedes compartir la vida. Más allá de los cuestionamientos o los logros de la comunicación facilitada, este ejemplo nos recuerda la necesidad de buscar nuevas estrategias para poder comunicarnos con las personas que tienen alguna dificultad porque, tal como escribe el propio Birger:

“en cualquier caso quiero aprender a escribir correctamente porque es el camino que lleva a la independencia (…) este mundo tiene sencillamente que saberlo es como estar enterrado vivo la soledad de un autista es como una masa de barro que prolifera en el alma” (p. 111)

Anuncios
 

One Response to “El caso de Birger Sellin”

  1. Selina Says:

    Hola!!! Soy Selina, compañera del máster.

    El otro día en la radio recomendaron este libro, pero no me dio tiempo a tomar nota de las referencias que dieron. Te lo agradezco…jeje.

    Un saludo y enhorabuena por tu blog. =)


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s